Prólogo/Prologue

Por desgracia, no arranco el año en muy buena forma: confinada en mi cuarto por culpa de una súbita gripe que me obliga a pasearme por toda la casa pañuelo en mano y aspirina en otra. Soy la viva imagen de la vejez y la enfermedad, con la gafas y el pijama de cuadros que mi madre me regaló hace dos años. Más me vale evitar los espejos, como Drácula. Bueno, por lo menos así podré acabar de leer La Regenta en mi cama, con cinco mantas por encima y dándole toques al móvil de mi madre cada vez que quiero algo. Quizás no esté tan mal…