Fantasmas/Fantômes

Ayer tuver que parar de golpe de escribir porque el bolso de Eva se sacudía solo dentro de una caja de cartón. Por un momento, pensé que que un bicho gordo (un lagarto, yo qué sé) se había colado dentro, pero estaba un poco.. ejem… cagada, así que no me atreví a mirar (¿y si “aquello” me saltaba a la cara y me deformaba? ¿y si se agarraba a mi brazo y me lo arrancaba? ¿y si…?).

En vez de eso fui al cuarto de Eva, pero ella tampoco quiso tocarlo (vaya par de mujeres independientes). Despertó a su madre y fue ella quien trajo la caja al salón y volcó el contenido sobre el suelo. Yo, por instinto, trepé al reposabrazos del sofá. El bolso había dejado de moverse, pero nada salió reptando de su interior. Irene, la madre (y en ese momento constituía algo parecido a Rambo para nosotras), abrió el bolso y desplegó la toalla de playa que había dentro, y de nuevo ningún ser espantoso se precipitó afuera para acabar con nuestras vidas.

Pero entonces fue cuando me entró el miedo de verdad. Yo estaba convencida de que se trataba de algo físico, un bicho o algo así (¿?) pero el hecho de que no hubiera nada me horrorizó aún más.

Total, que acabé durmiendo con Eva. Saco dos teorías que expliquen este suceso paranormal:

  • O bien, en efecto, había un bicho en el bolso, pero consiguió salir mientras fui a despertar a Eva…
  • … o bien, la hemos cagado porque hay espíritus en casa que se aburren y quieren divertirse a nuestra costa.

En caso de que fuera un bicho, tenemos dos conclusiones:

1a: Salió por la ventana.

2a: Hay un bicho horripilante y desconocido en alguna parte de mi habitación.