La Poesía/La Poésie

Es curioso pero, desde la primera vez que la vi, sentí un cariño especial por ella. Carmen es alta, espigada y anda un poco encorvada, como todos los que acostumbramos a estar horas frente a los libros. Su cara recuerda un poco a un pájaro por su nariz un tanto gongorina y sus ojos afilados. A pesar de su aspecto severo, está siempre un poco en las nubes, es expresiva y sobre todo muy activa. Se considera ciudadana del mundo, y no me extrañaría que en otro tiempo fuera hippie. Le pega.

Nos alegramos de ese encuentro y me dijo que mientras entraba en la tienda se acordaba de mí. Y me propuso algo soprendente: Colgar mis poemas en la biblioteca del instituto. Por lo visto, la están renovando, y me ha preguntado (mentira, ha dicho “quiero que”) si me podría pasar para aconsejarla con la decoración y, de paso, encuadrar algunos poemas de mi cosecha. Y que qué me parecía dirigir programas de animación a la lectura.

La verdad, no sé si tendré tiempo, pero todo eso me encantaría. Es más, se ma ha ocurrido una idea: involucrar a mi hermano. Él me ha dicho que está de acuerdo, bueno, en realidad me ha dicho “¡Chachi guay!” lo que, creo, viene a ser lo mismo.